Con el pecado al filo de la boca


Polvo de estrellas para tus pupilas,

que al mirar destellan,

plumas doradas para tus alas

que al sol reflejan.

Terciopelo blanco para tu cuerpo,

que enaltece tu figura,

rosado carmín en los labios,

resaltando tu ternura.

Un velo de seda azul

para hacerte un manto,

una coronilla de oro puro

como se merece un santo.

¡Oh, madre, María

bendito tu nombre!

Madre de todos los hombres,

anclada en el firmamento.

Fuiste un ángel en la tierra,

portadora del mensaje más bello,

que Él depositó en tu vientre,

y aceptaste sin recelo.

Dar la vida de tu hijo

para que vivamos eternamente,

¡qué hipócrita que es la muerte

y que desagradecidos somos!

Al vivir con el pecado,

siempre al filo de la boca

y con la manzana en la mano,

a punto de ser mordida.

  • Instagram
  • Facebook

©2020 by Respira y suelta. MissMoon