La mentira perfecta


Quiso creerlo todo.

La felicidad a su lado

fue una amarga utopía.

Ella le dio la patada

y él …

lo único que quería era volver...

a los paseos por la rambla

a los desayunos del sábado,

en el bar de siempre,

a su abrigo y a sus labios.

Pero no a ella.

Vivió a la sombra

de un turbio pasado,

la mentira perfecta

entre sus brazos.

El recuerdo le va pesando menos

y la costumbre se va desacostumbrando.

Las migajas de lo que nunca fue,

siguen esparcidas por el suelo,

como espejismos de lo no vivido,

que vienen a atormentarlo.

Se le hace cuesta arriba.

No se siente preparado

para reconocer que

se pierde sin ella.

Un día tras otro,

enciende cigarillos infumables,

y deja los cafés a medias.

  • Instagram
  • Facebook

©2020 by Respira y suelta. MissMoon